Frases
No creas en algo simplemente porque lo has escuchado. No creas en algo simplemente porque todos hablan de ello. No creas en algo simplemente porque está escrito en tus libros religiosos. No creas en algo solo porque tus profesores y maestros dicen que es verdad. No creas en las tradiciones solo porque se han transmitido de generación en generación. Pero después de mucho análisis y observación, si ves que algo está de acuerdo con la razón, y que conduce al bien y al beneficio de todos, acéptalo y vívelo.
Los hombres pierden su salud para recolectar dinero, luego pierden su dinero para recuperar la salud. Y por pensar ansiosamente en el futuro olvidan al presente, de manera que no viven ni en el presente ni en el futuro. Y viven como si nunca fueran a morir y mueren como si nunca hubieran vivido.
Sabe, eu acho que não sei fechar ciclos, colocar pontos finais. Comigo são sempre vírgulas, aspas, reticências. Eu vou gostando, eu vou cuidando, eu vou desculpando, eu vou superando, eu vou compreendendo, eu vou relevando, eu vou… e continuo indo, assim, desse jeito, sem virar páginas, sem colocar pontos. E vou dando muito de mim, e aceitando o pouquinho que os outros tem para me dar.
No dejes de creer en el amor, pero asegúrate de entregar tu corazón a alguien que valore los mismos sentimientos que expresas, manifiesta tus ideas y planes, para ver si ustedes coinciden, y asegúrate de que cuando estén juntos aquel abrazo valga más que cualquier palabra.
Trata de saborear la vida; y que lo sepas, que la peor filosofía es la de el que se queja, recostado en la orilla del río, con la finalidad de lamentarse del curso incesante del agua. El trabajo del curso del agua es nunca parar; confórmate con la ley y trata de disfrutarla.
El amigo es la respuesta a tus deseos. ¡Pero no lo busques para matar el tiempo! Búscalo siempre para las horas vivas. Porque él debe completar tu necesidad, pero no tu vacío.
La vida es un gran espectáculo. Simplemente no puede honrarla quien nunca penetró en su propio ser y se dio cuenta de lo fantástica que es la construcción de su inteligencia.
Sin amor nadie vive. Puede ser un amor sin razón, sin dirección, sin siquiera nombre. Pero tiene que ser un amor. No tiene que ser hermoso, imposible, inaugural. Solo tiene que ser verdadero.
Cada día que vivo, me convenzo más de que el desperdicio de la vida está en el amor que no damos, en las fuerzas que no usamos, en la prudencia egoísta que no arriesga nada y que, al esquivarnos del sufrimiento, también perdemos la felicidad.
Estar bien y feliz es una cuestión de elección y no de suerte o mera casualidad. ¡Es saber ignorar, de la manera más fina y elegante posible, a aquellos que dicen cosas en voz alta o cuyas palabras y carácter nunca valieron la milésima parte del tiempo que perdiste escuchándolos!