Frases
Del hablador he aprendido a callar, del intolerante a ser indulgente, y del malévolo a tratar a los demás con amabilidad; y por curioso que parezca, no siento ninguna gratitud hacia esos maestros.
Lo que la gente quiere más es alguien que las escuche con calma y tranquilidad. En silencio. Sin dar consejos. Sin decir: 'Si yo fuera tú'. No amamos a la persona que habla hermoso. Es la persona que escucha bellamente. El discurso es hermoso solo cuando nace de una escucha larga y silenciosa. Es en la escucha que comienza el amor. Y es en la no escucha que termina. No he aprendido esto de los libros. Lo he aprendido prestando atención.
Mucho de lo que ayer parecía importante o significativo mañana se convertirá en polvo en el filtro de la memoria. Pero la sonrisa (...) oh, esa resistirá a todas las trampas del tiempo.
No te acostumbres a lo que no te hace feliz, rebélate cuando lo consideres necesario. Llena tu corazón de esperanzas, pero no dejes que se ahogue en ellas.
No pienses que el mundo termina allí donde el ojo puede ver. Quien no oye la melodía cree que es loco quien baila. Si ya me explicaste, ahora cambia el tema. ¡Hoy sé que cambiar duele, pero no cambiar duele mucho!
No tengo la pretensión de que todas las personas que me gustan, también se agraden de mí, ni que me extrañen como yo las extraño. Lo importante para mí es saber que yo, en algún momento, fui insustituible, y que este momento será inolvidable.
Nunca tengas miedo de probar algo nuevo. Recuerda que un aficionado solitario construyó el Arca. Un gran grupo de profesionales construyó el Titanic.
Todos vivimos devorados por la necesidad de ser amados, pero tememos la inseguridad de amar.
A terminar con etapas o con momentos de la vida y seguir para adelante. Por eso a veces es tan importante dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas y hay que aprender a perder y a ganar. No esperes que te devuelvan, no esperes que te reconozcan, no esperes que alguna vez se den cuenta de "quien eres". Cierra capítulos.Pero no por orgullo ni por soberbia sino porque tú ya no encajas allí. Pero, cierra, clausura, limpia, tira, oxigena, despréndete, sacude, suelta. Deja de ser quien eres y transfórmate en quien eres.
Cuando realmente me quise mucho pude comprender que en cualquier circunstancia, yo estaba en el lugar correcto, en el momento correcto. Así que pude relajarme.