Frases
Soy de la opinión de que uno no debe despreciar aquella mirada atenta hacia las manchas de la pared, hacia las brasas en la parrilla, hacia las nubes, hacia las corrientes del agua, descubriendo así cosas maravillosas.
No hagan nada por ambición egoísta o vanidad, pero humildemente consideren a los demás superiores a ustedes mismos. Cada uno se ocupe, no solo de sus propios intereses, sino también de los intereses de los demás.
Siempre me preguntan cómo hacer para empezar y yo respondo: bueno, empezando. Para hacer el bien, para transformar, para comprometerse, necesitamos empezar.
La felicidad es la única razón para vivir; cuando la felicidad falla, la existencia se convierte en una loca y lamentable experiencia.
El problema, cuando eres el jefe, es que tienes que pensar, decir lo correcto. Entonces llega la ocasión y tienes que tomar una decisión. Por eso tenías que pensar; porque el pensamiento es algo valioso que produce resultados.
El amor y la razón son dos viajeros, que nunca viven juntos en la misma posada: cuando uno llega, el otro parte.
Cada día que amanece se asemeja a una página en blanco, en la que registramos nuestros pensamientos, acciones y actitudes. En esencia, cada día es la preparación de nuestro propio mañana.
Es inútil sentarse en medio de todas estas cosas desconocidas, tratando de resolver un rompecabezas. Acabarás siendo monomaníaco. Enfrenta este mundo. Aprende sus costumbres, obsérvalo, no saques conclusiones apresuradas. Al final encontrarás todas las respuestas.
Creo que los sentimientos se pierden en las palabras. Todos deberían transformarse en acciones, en acciones que traigan resultados.
No sé cómo me ve el mundo, pero me siento como un niño jugando en la playa, contento de encontrar aquí y allá, una piedra más lisa o un caparazón más bonito, pero siempre teniendo frente a mí, aún por descubrir, "El gran océano de verdades".